16 de febrero de 2013

¿Cuál es la verdad detrás del consumo de los 100 puntos de todos los multiniveles?



Ante que todo les debo pedir disculpas por no haber publicado en estas últimas semanas. Decidí retirarme un poco y pensar más profundamente sobre estos temas y porque aun las personas no les funciona el negocio.  

Como muchos de ustedes ya sabrán por mis pasadas publicaciones, las diferentes empresas que utilizan el marketing multinivel como mecanismos de distribución cuentan con características que debemos conocer antes de entrar a participar del sistema por ellas empleado.  Los planes de compensación, el o los productos que comercializan, el plan de acción, la lista de los 100, etc. Son algunos de los puntos que debemos de estudiar antes de seleccionar una empresa que se nos ajuste a nuestro estilo de vida y nuestra forma de ser. 

Ahora bien, estos puntos regularmente varían de una empresa a otra. Pero me he dado cuenta de que hay un punto en especifico que no varía entre ninguna de ellas. Este punto lejos de ser uno de poca relevancia toma mucha luego de analizarlo a profundidad. Todas las empresas de Marketing Multinivel nos obligan a consumir un monto mínimo del producto. Para unas empresas es llegar a 100 puntos, para otras es un volumen  en dinero, etc. Por lo que es fácil entender que la verdad detrás del consumo obligatorio de los 100 puntos en los sistemas de Marketing Multinivel es el de obligarnos a consumir sus productos. Me podrás decir, esto no es nada nuevo, o bien si no consumes el producto pues no estarás siendo fiel a la marca, etc. La verdad que sé que esto no es nada nuevo pero he preferido verlo desde otra prospectiva que es lo que les voy a presentar ahora.

Cuando vemos el negocio desde el punto de vista de VENDER para alcanzar los 100 puntos nos obligan a convertirnos en distribuidores y no en Networkers. Igualmente nos alejan de ser verdaderos empresarios, ya que un empresario conoce de ventas y de la industria en que se desenvuelve a profundidad. En cambio, un VENDEDOR solo conoce su producto. Por lo tanto, verlo desde el punto de vista de VENDER no me genera una verdadera motivación. Ahora que sucedería si se presentara el asunto desde un punto de vista de CONSUMIR el producto y comprometerte a eso? O que tal si en vez de decir CONSUMIR le llamamos INVERTIR? Veamos cuales son los hallazgos.

Si nuestro plan de acción radica en la creación de equipos de inversión más que en equipos de venta muchas cosas pueden suceder, les presento aquí algunas de ellas:
1.     Trabajarías con inversionistas no con vendedores. Un inversionista se preocupa más por su rentabilidad a largo plazo que un vendedor que se preocupa más por el corto plazo.
2.     Los vendedores regularmente se fanatizan con los productos de la empresa, un inversionista busca siempre la mejor opción donde poner su dinero y en la que mayor rentabilidad le genere.
3.     Un inversionista busca invertir lo menos y generar lo más de manera planificada y controlada. Mientras que un vendedor se preocupa más por querer hacerse de inventarios para poder vender más.  
4.     Un inversionista busca las maneras simples de hacer las cosas, reduciendo costos y esfuerzos y apalancándose  lo más posible. Un vendedor, regularmente gasta demasiado en generar una venta y no se preocupa por conseguir nuevas formas más eficientes de realizarla.
Ahora viendo las diferencias a grandes rasgos que se encuentran entre inversionistas y vendedores podemos llegar a una simple conclusión: el enfoque que debemos tener en esta industria, para convertirla en una más simple y de mayor aprovechamiento, es la de incentivar a las personas a convertirse en inversionistas que: en primer lugar se comprometan con un monto definido mensualmente por un tiempo determinado que genere los 100 puntos obligatorios que manda la empresa para poder comisionar de su equipo de downlines. En segundo lugar, comprometerse en conformar su equipo de inversión que lo ayudara a apalancarse de manera tal que en no más de 3 o 4 meses ya el negocio este pagando el monto de inversión inicial con el que se comprometió. Esto quiere decir que el inversionista, sin vender, se hizo de su equipo de inversión, consumieron sus productos y generaron estabilidad económica. Con buenos rendimiento y sobre todo estables en el tiempo. 

Ahora bien, esto debe estar sustentado en un sistema bien planificado donde se identifique la mejor empresa multinivel para iniciar con una inversión baja, que pague mucho en los primeros niveles de manera que tu inversión inicial sea rápidamente recuperada y que el plan de compensación no exija grandes compromisos individuales.

Si quieres formar parte de este plan como inversionista, con montos mensuales inferiores a los 130 dólares por un tiempo no mayor a los 4 meses escríbeme para compartir contigo el pan de acción.

Quiero que quede claro que estoy buscando inversionistas reales que estén en disposición de formar un equipo serio de trabajo.

Consígueme a malfau@gmail.com iniciare con 10 personas a los que pueda darle un seguimiento riguroso y ayudar a crecer rápidamente.

Cuento contigo!

Marco Ant. Alfau
malfau@gmail.com
C/ Padre Billin #354
Zona Colonial, Santo Domingo, Rep. Dom.

15 de febrero de 2013

Como se siente una persona que hace la transición de los negocios tradicionales a los negocios de multinivel?


Como muchos de ustedes saben me he dedicado desde temprana edad a trabajar de manera independiente y a ser emprendedor.

Como recordaran de uno de mis antiguos post me interese en adentrarme en el cuadrante de auto empleado. Me convertí en consultor socio-económico, en la actualidad soy asesor de negocios internacionales y hasta he alcanzado posiciones de Decano del departamento de Negocios en la universidad donde laboro, donde comencé como profesor y en menos de dos años llegue a este puesto.

Desarrolle diversas empresas en el área turística, de esparcimiento, de capacitación, de tecnología y por ultimo una fundación que trabaja por el medio ambiente. Como podrán deducir he vivido muchas experiencias en estos 14 años de trabajo como empleado, auto empleado y pequeño empresario.  He pasado por quiebras en dos ocasiones, sobrepasadas ambas y fortalecidas las empresas a nivel de que aún siguen operando en la actualidad.

Porque les comento todo esto? Nada de lo que hice me ha dado la tranquilidad, el tiempo, o sobre todo el regocijo que he andado buscando. De hecho, todo lo contrario. Me vi trabajando tiempo completo descuidando a mi familia (dos preciosos hijos, Sofía y Caleb, de 3 y 1 años respectivamente). Empecé a tener problemas con mi esposa por no pasar tiempo con ellos. Me sentía más cansado que nunca, y al final no veía que alcanzaba nada.

En los negocios, la envidia estaba por doquier. Tener que cuidarse y tener que calcular la más mínima palabra que decir era un asunto para la sobrevivencia donde quiera que llegara, porque las personas se sentían invadidas y sentían que sus puestos peligraban. Yo no soy una persona por la cual preocuparse, hago lo que tengo que hacer y lo hago lo mejor que puedo.

Todo esto me ha costado un esfuerzo extraordinario para poder mantenerlo, y lo comparo con el juego Jenga, el de los palitos que para crecer hay que sacar de abajo para construir hacia arriba. Es justamente el crecer lo que se hace difícil cuando el sistema capitalista lo que nos ofrece es “competencia”. Donde el que se encuentra arriba busca por todos los medios mantener abajo los que están abajo. Por eso, en los negocios tradicionales, el que trata de crecer debe sacar de su propio esfuerzo para construir su propio camino al éxito, a expensas de debilitar su estructura y que la misma pueda colapsar, así como pasa en el juego en caso de que crezca mucho.

Puedo estar externando cansancio, impotencia, augurando finales tristes e incluso proponiendo que el sistema tradicional no es beneficioso para la mayoría. Todo lo anterior es cierto, pero no quiero que me malinterpreten, es posible crecer en este mercado, es posible hacerse de una carrera de éxitos y alcanzar cierta liberta, pero la pregunta aquí es: a costa de qué? De dejar a tu familia sola, de no ver crecer a tus hijos, de vivir yendo al médico porque necesitas pastillas para mejorar todas las condiciones físicas que te surgen. Tener también que pisotear o quitarles el puesto a otros teniendo como consuelo de que tú te lo merecías porque trabajabas mejor que esa otra persona. Y si continuo no terminaría en el día de hoy.  

Les estoy hablando desde lo más profundo de mi corazón ya que, mis amigos, viví todo esto, me sentí como les expreso aquí, y sentí como mis compañeros de las distintas áreas que les mencione también malpasaron y siguen mal pasando. El miedo a dejar “lo seguro” por lo incierto. Ahora bien, una cosa si es cierta, si continuas haciendo lo mismo todo el tiempo no puedes pensar en recibir resultados diferentes.

Luego de separarme de mi adorada esposa, (uno de mis más grandes errores en mi corta vida) de abstraerme de la ruidosa vida empresarial y meditar por 5 meses sobre mi propia vida, me di cuenta de que llegamos al mundo solos, pero nos encontramos con muchas personas en iguales condiciones que la nuestra que buscan por igual, los mismos objetivos. Una vida tranquila, sin estrés, poder pasar tiempo de calidad con la familia y los hijos, poder disfrutar de las bondades que existen en el planeta y que la madre tierra tiene para ofrecer, no sentir preocupación por los costos fijos, no abstenerse de comprar tal o cual cosa porque no sé sabe si mañana podrás necesitar ese dinero para algo más importante, tener que planificar las vacaciones con 10 meses de antelación, no tener que pelearse con la novia, mujer, esposa o esposo porque están cortos de presupuesto y uno quiera algo que el otro considere inapropiado; todo esto y muchas cosas más las tenemos en común.

Amigos, cada día que pasa estoy más convencido que el trabajo en equipo, el velar por el otro, el desear genuinamente el crecimiento ajeno más que el de uno mismo es lo que ayuda a las grandes empresas a crecer. Lo preocupante de esto es que no todas las empresas están preparadas para esto.

De lo que si estoy claro es que, el cooperativismo, el crecimiento grupal y la libertad financiera son saboreados cada vez más y por muchas más personas gracias a la industria multinivel. El trabajo en equipo, el ambiente positivo, la cooperación entre los miembros de los equipos, el rápido crecimiento, la satisfacción que da ver las metas alcanzadas y celebradas con tus compañeros sin importar los niveles. Este es el verdadero sentido de los negocios, el ver crecer las fortunas de todos, donde todos pongan su granito y que el esfuerzo de todos tenga como resultado un una sostenibilidad financiera, espiritual y corporal en todos los involucrados.

Ahora con más fuerza, viendo y disfrutando de los resultados inmediatos que he recibido de esos 5 meses de seria introspección, les exhorto que no abandonen sus sueños, mientras lo visualicen y crean en ellos, los mismos se materializaran.

Si quieres saber más sobre mi transición en todo esto no dudes en escribirme o en dejar un mensaje que estaré en toda la disposición de responderte. Que multinivel entrar? Porque seleccionar uno y no otro? Cuáles son las ventajas de los multiniveles? O cualquier otra duda que tengas no dudes en comunicármelo, porque te digo que he pasado por varios multiniveles, entiendo a profundidad la industria y conozco las preocupaciones que tienes porque ya pase por donde estas tu ahora.

Éxitos para todos y nos vemos prontos en el próximo post.

Marco Ant. Alfau
Networker
República Dominicana